Centro de recuperación Amular, Madrid. 24 de enero de 2026

El pasado 24 de enero, vivimos en AMULAR uno de esos encuentros que dejan huella. Un espacio profundamente humano, guiado por Mariela Feliz, psicóloga clínica, que nos invitó a conectar desde un lugar íntimo, sincero y seguro.

No fue solo un taller. Fue una experiencia de vínculo, conciencia y reconocimiento.

👀 La mirada: cuando los ojos sostienen lo que la voz no puede decir

En la primera dinámica exploramos algo aparentemente sencillo, pero enormemente poderoso: la mirada.

Comprobamos cómo la mirada habla, expresa, sostiene y comunica incluso cuando las palabras faltan. En un grupo de mujeres donde muchas han vivido cambios profundos en su voz tras una laringectomía, esta experiencia tuvo un significado aún más especial.

Mirarse genera confianza.

Mirarse valida.

Mirarse conecta.

Nos llevamos un compromiso compartido: mirarnos más, sostenernos más desde los ojos y permitir que ese canal de comunicación siga creciendo.

🃏 Dar y recibir: el equilibrio invisible

A través de una dinámica con cartas, reflexionamos sobre una necesidad universal: dar y recibir.

Hablamos de cómo, en muchas ocasiones, el no poder hablar nos ha convertido en mejores oyentes. De cómo escuchar es también una forma profunda de dar. Y de algo esencial que atraviesa a todas las personas:

👉 La necesidad de ser reconocidas por alguien.

Reconocidas en nuestro esfuerzo.

Reconocidas en nuestro dolor.

Reconocidas en nuestra fortaleza.

Fue un momento de gran honestidad y conciencia colectiva.

💬 Piropos y gratitud: el reto de decir “gracias”

La última dinámica nos enfrentó a una dificultad muy común: recibir un cumplido sin justificarnos, sin minimizarlo, sin devolverlo inmediatamente… simplemente decir “gracias”.

Un ejercicio sencillo en apariencia, pero profundamente revelador.

Descubrimos cuánto cuesta, a veces, aceptar el reconocimiento.

Cuánto nos cuesta permitirnos recibir.

Y cómo el simple gesto de aceptar un “piropo” puede convertirse en un acto de autoestima.

Un espacio seguro para abrirnos

Mariela consiguió crear un ambiente tan íntimo y cuidado que todas pudimos abrirnos, compartir experiencias y sentirnos verdaderamente vistas.

En AMULAR, trabajamos la rehabilitación física, vocal y funcional. Pero encuentros como este nos recuerdan que la salud emocional es una parte inseparable del proceso de recuperación.

El 24 de enero estuvo muy presente la esencia de AMULAR:

💜 cuidado

💜 escucha

💜 vínculo

💜 humanidad

Gracias a todas las mujeres que participasteis con tanta autenticidad.

Gracias a Mariela por guiarnos con tanta sensibilidad y profesionalidad.

Seguimos creando espacios donde sentir, compartir y sanar juntas.